En un barrio muy lejano de cuyo nombre me acuerdo,pero no quiero nombrar,vivía una niña,bueno,más bien,una niñata,que no sabía exactamente como se encontraba su corazón y mareaba a la gente de su alrededor.Ella tenía a su primer amor a su lado,cosa que la confundía aún más y para colmo,conoció a un chico que la supo llevar por donde él quiso,como loca seguía sus pasos y ese fue su gran error.Al principio no sabía si era un capricho o algo que surgía sin darse cuenta,pero empezó un juego que a cada calentón que iban protagonizando,le subía algo más que el alíbido.A todo el mundo decía que no había corazón en esa historia,que solo era un ronroneo tonto,pero ella sabía perfectamente que sus labios mentian y el latido de su entrepierna también.Ella era una chica muy pasional,nunca le habían temblado las piernas tanto como cuando se ponía delante de su anatomía,la flaqueza se apoderaba de ella.Como todos los chicos que hasta ahora había conocido,él era un romancero de cuidado y a pesar que se le notaba que se moría por hundirse en sus pechos,saborear casa centímetro de su piel blanca y suave,no acababa de dar un paso firme.Ella sabía que en la vida no buscaba solo el primer botón de un pantalón masculino,pero era tan sensitiva que a veces se dejaba llevar sin pensar y luego cuando pensaba,ya había caído en el deseo,aunque ésta vez,resistió porque aún tenia en mente a la persona que tanto había querido y creyó olvidada y como un tsunami,volvió el pasado sin avisar.Ya han pasado casi siete meses de esta historia y las ganas de taparse con las sabanas de él al despertar aún siguen latentes,pero sabe de sobra que más allá del puro juego,no pasará nada más,porque puedes fingir,pero no eternamente.